Autorrescate en trabajos verticales: 5 maniobras de izado

 

Rescate trabajos verticales

No son pocas las situaciones en trabajos verticales en las que la planificación de la evacuación de los trabajadores en suspensión sólo contempla una única posibilidad: hacia arriba. Silos, tanques, conductos o trabajos sobre el agua, son sólo algunos de los escenarios que exigen un correcto dominio de las maniobras de izado.

Si bien existen multitud de maniobras y sistemas de izado de víctimas en suspensión, en este artículo repasaremos 5 que, bien dominadas y planificadas, resultan altamente eficaces y permiten solventar la gran mayoría de situaciones. Todas estas maniobras han sido pensadas para ser ejecutadas por un único rescatador, que es la situación más desfavorable que nos podemos encontrar.

Clasificación

Más que clasificar las maniobras según las técnicas empleadas, he elegido hacerlo según el grado de planificación de las mismas ya que, a la hora de la verdad, este será el principal factor diferencial.

Si hemos realizado una correcta evaluación de los riesgos para un escenario concreto, utilizaremos sistemas reversibles, es decir sistemas de suspensión que pueden convertirse en sistemas de izado rápida y fácilmente.

Al contrario, si algo ha fallado en la planificación y nos encontramos con un escenario imprevisto –por ejemplo, cuando se valora realizar una evacuación por descenso y un acontecimiento imprevisto lo imposibilita– aplicaremos técnicas que permiten convertir en reversible un sistema a priori no reversible –una cabecera normal y corriente.

Sistemas de descenso reversibles

Los sistemas reversibles tienen muchas aplicaciones en trabajos verticales. Cualquier escenario que implique como única alternativa la evacuación de un accidentado hacia arriba requerirá sistemas que permitan pasar inmediatamente de descenso a ascenso. Existen varias soluciones eficientes para esta situación aunque aquí mencionaremos dos:

Maniobra nº 1: Sistema desembragable: descensor + anticaídas

Es el sistema más sencillo. Consiste básicamente en fijar las cuerdas de suspensión y seguridad a un descensor y a un anticaídas deslizante (personalmente recomiendo aquí un ASAP) respectivamente. Ambos dispositivos estarán previamente conectados a los anclajes de cabecera. Con ayuda de un bloqueador y una o dos poleas, podemos instalar fácilmente un polipasto 3:1 sobre la cuerda de suspensión y elevar rápidamente al accidentado.

Entre sus desventajas está la escasa eficiencia del polipasto, ya que el sistema antirretorno del mismo (el descensor), añade mucha fricción al conjunto. Aquí, aunque la ventaja mecánica teórica sea de 3:1, la real puede rondar el 2:1, algo que debemos tener en cuenta si tenemos que izar a una persona corpulenta.

Entre sus ventajas está la sencillez de la instalación, el poco material necesario y la rapidez con la que podemos pasar de descenso a ascenso.

Rescate trabajos verticales

Secuencia

1. Instalar un descensor y un anticaídas deslizante en los anclajes de cabecera. En ocasiones puede resultar más ventajoso no instalar estos dispositivos directamente en la vertical de la entrada sino al nivel del suelo reenviando cada cuerda a una polea. De esta forma disponemos de más espacio y podemos traccionar desde una posición más cómoda. En cualquier caso habrá que valorarlo según cada caso.

2. Conectar las cuerdas a los dispositivos prestando atención a que la flecha/símbolo de los mismos que indican su correcta colocación apunten hacia el trabajador en suspensión y no hacia los anclajes.

NOTA
La conexión del trabajador a las cuerdas puede hacerse de dos maneras:

1. Conectando las puntas de las cuerdas a las anillas ventral (cuerda de suspensión) y esternal/dorsal (cuerda de seguridad) mediante un nudo. Con esta configuración es el compañero quien controla el descenso/ascenso de la persona en suspensión.

2. Conectando la cuerda de suspensión al descensor y la de seguridad mediante un nudo a la anilla esternal. De este modo la persona que desciende también tiene libertad para ascender/descender por las cuerdas por su cuenta. Esta configuración debe ser descartada si sospechamos que la cuerda que cuelga por debajo del accidentado pueda quedar enganchada o pueda sufrir daños por la propia naturaleza de los trabajos (soldadura, oxicorte, etc).

3. Dejar preparados un bloqueador y al menos una polea para poder convertir el sistema mediante un polipasto 3:1.

4. Izar al accidentado tirando del polipasto manteniendo siempre el bloqueador al alcance de la mano, de manera que podamos desconectarlo rápidamente en caso de necesidad.

5. Recuperar la cuerda de seguridad cada dos brazadas aproximadamente. 

 

 Maniobra nº 2: Sistema desembragable: descensor + anticaídas + polea antirretorno

Rescate trabajos verticales
© Héctor del Campo

Este sistema es una variante del anterior que ofrece una ventaja mecánica real mucho mayor. Consiste básicamente en añadir una polea antirretorno tipo Pro Traxion en el mismo anclaje que el anticaídas deslizante de manera que en caso de necesidad usemos esta cuerda (y no la de suspensión) para confeccionar el polipasto.

Otra de las ventajas que ofrece es que al izar al accidentado desde su anilla esternal, conseguimos una postura más erguida y por tanto más cómoda y segura.

También permite, en caso de necesidad, montar un polipasto en la cuerda de suspensión para que un segundo rescatador pueda ayudar en la tracción.

Entre sus inconvenientes está que se pierde algo de altura, algo especialmente importante si estamos evacuando a una víctima por una boca de hombre vertical (recuerda que la víctima cuelga de su anilla esternal/dorsal). No obstante esto puede ser solventado fácilmente cambiando el polipasto de la cuerda de seguridad a la de suspensión.

Secuencia

1. Instalar un descensor y un anticaídas antideslizante en los anclajes de cabecera. Al igual que en el rescate nº1, valorar la posibilidad de instalar las cuerdas fuera de la vertical y reenviar las cuerdas.

Rescate trabajos verticales
Izado con polea antirretorno: aquí con las cuerdas reenviadas

2. Conectar las cuerdas a los dispositivos prestando atención a que la flecha/símbolo de los mismos que indican su correcta colocación apunten hacia el trabajador en suspensión y no hacia los anclajes. Como en el rescate anterior, valorar las diferentes opciones de conectar el compañero a las cuerdas: mediante nudos o mediante dispositivos.

3. Dejar preparada una polea antirretorno en el mismo anclaje que el dispositivo anticaídas de la cuerda de seguridad.

NOTA
Aquí hay que prestar especial atención a que la polea no esté activada (leva bloqueadora) durante los trabajos, ya que una caída sobre el bloqueador de la misma podría dañar gravemente la cuerda. Sólo activaremos la polea si necesitamos izar al compañero.

4. Dejar preparados un bloqueador y al menos una polea para poder convertir el sistema mediante un polipasto 3:1.

5. Izar al accidentado tirando del polipasto manteniendo siempre el bloqueador al alcance de la mano, de manera que podamos desconectarlo rápidamente en caso de necesidad.

6. Recuperar la comba de la cuerda del descensor cada dos brazadas aproximadamente.

 

➔ Maniobra nº 3: Sistema anticaídas reversible

El sistema que acabamos de ver tiene una excelente aplicación en situaciones que no requieren suspensión pero que precisan de un sistema rápido y sencillo de izado. Un ejemplo sería el descenso a un silo o a un pozo utilizando una escala fija como medio de acceso.

Para ello, instalaremos un anticaídas deslizante + una polea antirretorno en el anclaje de cabecera conectando la punta de la cuerda a la anilla esternal/dorsal de la persona que vaya a descender. En caso de necesidad bastará con activar la polea antirretorno, instalar el polipasto (recuerda dejar siempre preparados y a mano 1 bloqueador + 1 ó 2 poleas) e iniciar la maniobra de izado.

Sistemas de descenso “no reversibles”

Se utilizan cuando se prevé realizar un rescate por descenso. Es la típica cabecera que utilizamos todos los días: dos cuerdas fijadas a dos anclajes independientes mediante sendos nudos.

Si bien esta configuración no está pensada para hacerla reversible (izado), existen algunas técnicas que permiten hacerlo utilizando poco material adicional.

➔ Maniobra nº 4: Izado con cuerda de rescate

Con ayuda de una cuerda adicional, instalaremos un sistema muy similar al del rescate nº 1, es decir, una cuerda de izado que irá conectada a un descensor. La diferencia aquí es que como no podemos conectar la cuerda directamente al arnés del accidentado, lo haremos conectando la cuerda de rescate a un bloqueador de mano o similar, fijar este bloqueador en la cuerda de suspensión del accidentado y deslizarlo hacia abajo hasta que haga tope con su descensor o sus bloqueadores.

En cuanto al sistema anticaídas, no usaremos una cuerda adicional, sino que colocaremos un anticaídas deslizante invertido en la propia cuerda anticaídas de la víctima.

Rescate trabajos verticales

Secuencia

Cuerda de izado

1. Conectar un descensor en el mismo anclaje que la cuerda de suspensión del accidentado o en un anclaje independiente situado lo más cerca posible.

2. Fijar la cuerda de rescate a un bloqueador tipo puño mediante un nudo, colocarlo en la cuerda de suspensión de la víctima asegurándose que la flecha apunta hacia abajo (hacia la carga) y dejarlo correr hacia abajo hasta que haga tope. Para que corra mejor podemos añadir uno o dos mosquetones de acero a modo de lastre al agujero superior del puño.

3. Pasar la cuerda de rescate por el descensor previamente instalado y tensar todo lo que se pueda a mano (1:1).

4. Montar un polipasto 3:1 en esta cuerda con ayuda de un bloqueador y una o dos poleas.

Cuerda de seguridad

1. Conectar un anticaídas deslizante en el mismo anclaje que la cuerda de seguridad del accidentado.

2. Fijarlo a la cuerda de seguridad de la víctima asegurándose de que la flecha apunta hacia ella.

3. Pegar un tirón a la cuerda hacia arriba para bloquear el anticaídas del accidentado.

4. Reenviar la cuerda que sale del anticaídas en un mosquetón que conectaremos en el mismo anclaje. Esto hará que el anticaídas mantenga su posición invertida y trabaje mejor.

 

➔ Maniobra nº 5: Izado por contrapeso

Para terminar, vamos a ver una técnica que permite izar a una víctima sin necesidad de una cuerda de rescate adicional. Al igual que en el ejemplo anterior, no es recomendable contar con estas técnicas como primer recurso a la hora de planificar un rescate, pero si que es interesante conocerlas por si las cosas se torcieran, y también por tener un recurso más. Bien ejecutada, la maniobra es sencilla y segura.

Rescate trabajos verticales

Secuencia

1. Conectar una anillo de cinta de entre 30 y 50 cm a una polea antirretorno tipo Pro Traxion.

2. Conectar el conjunto al mismo anclaje que la cuerda de suspensión de la víctima y pasar la cuerda por la polea (comprobar dirección de la carga en la polea).

3. Conectar nuestro cabo corto a la cuerda de suspensión justo por encima de la polea. Si existe mucha diferencia de peso, añadir una polea al cabo de anclaje facilita bastante la maniobra.

4. Sentarnos en el cabo corto a la vez que tiramos de la cuerda de suspensión hacia arriba. De esta manera obtendremos unos centímetros de comba por encima de la polea.

5. Colocar nuestro bloqueador ventral en la cuerda que sale de la polea y repetir la operación. Poco a poco iremos consiguiendo más comba, hasta el momento en que podamos colocar cómodamente nuestro puño por encima del ventral.

6. Una vez en esta posición, repetiremos la operación de suspendernos de la cuerda que sale de la polea/tirar de la cuerda de suspensión de la víctma hacia arriba las veces que sea necesario. Compensaremos la perdida de altura progresando por la cuerda con nuestros bloqueadores.

retro
Soy cofundador y administrador de este blog, al que me dedico como hobby. Supervisor IRATA L3, supervisor, instructor y examinador ANETVA, instructor y examinador EPCRA.

7 comments

  1. Pedro

    Hola. Una pregunta, la idea de colocar el sistema anticaídas en la cabecera en posición invertida no la he probado aún pero la veo muy práctica a la hora de asegurar y rescatar éstos sistemas desembragables, pero la pregunta es : ¿hasta que punto estamos incurriendo en un mal uso de los aparatos ? ya que el fabricante en ningún caso contempla ésta posibilidad, y ya sabemos como se pone el “señor Petzl” en cuanto te sales de sus indicaciones.
    Gracias.

  2. jose

    Hola Hector tengo una curiosidad como haces los dibujos para las distintas soluciones. Me parece una pasada de chulo.

    Saludos y gracias

  3. retro
    Héctor del Campo

    Hola Xavier, me alegro que te guste el blog, gracias!
    Respecto a lo que comentas, no, no es necesario, siempre puedes poner una polea sobre una cuerda tensa. La de la ilustración es una Pro Traxion de Petzl y se instala fácilmente sobre la cuerda en tensión.
    Un saludo.

  4. Xavier Gonzalez

    Hola, en el último ejemplo, és posible conectar la polea bloqueadora en la cuerda de suspensión si esta se encuentra en tenisón? No se debería liberar primero la tensión para poder pasar la cuerda por la polea?

    Saludos y enorabuena por el blog!

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