Cascos para trabajos verticales: criterios de elección

Casco para trabajos verticales
© Héctor del Campo

Llevas años escuchándolo hasta la saciedad: un casco adecuado para trabajos verticales debe cumplir con la norma EN 397. Utilizar un modelo fuera de esta norma o, peor aún, uno de escalada, está “prohibido” y es una grave irresponsabilidad. ¿Seguro?

Elegir un casco para trabajos verticales es una tarea bastante sencilla: basta con elegir un modelo con barbuquejo que tenga marcado CE y cumpla con la norma EN 397 y listo. Lo dicen los manuales, te lo recuerdan en muchos cursos de trabajos verticales y en altura y, si además existe una norma UNE específica, ¿para qué nos vamos a complicar la existencia probando “inventos”? Bien, hasta aquí la teoría.

Normas y usos de los cascos

En primer lugar hay que aclarar que no existe ninguna norma técnica específica sobre cascos para trabajos en altura. Ni siquiera la EN 397, que regula los cascos para industria, así, en general. Tampoco la hay para trabajos verticales. De hecho, no está de más recordar que la única norma UNE específica para trabajos verticales es la UNE-EN 12841 sobre Equipos de protección individual contra caídas. Sistemas de acceso mediante cuerda – Dispositivos de regulación de cuerda. La única. El resto de dispositivos y equipos utilizados por los técnicos en trabajos verticales responden en su mayor parte a normas que regulan equipos de protección contra caídas en general, pero no equipos para sistemas de acceso mediante cuerda. Es parecido pero no es lo mismo.

Vale, no hay norma específica de cascos para trabajos en altura y verticales, pero entonces, ¿qué casco elijo? Como ocurre con cualquier equipo de protección individual, la elección de un casco para trabajos verticales debe basarse obligatoriamente en los resultados de la evaluación de riesgos específica para las operaciones previstas: ¿puede caerte un objeto encima? ¿Puedes golpearte contra un objeto inmóvil? ¿Puedes quedarte enganchado del barbuquejo y sufrir un estrangulamiento? ¿Puedes perder el casco por rotura del barbuquejo? ¿Estás protegido contra el riesgo eléctrico? ¿Y contra las salpicaduras de metales fundidos? ¿Te protege el casco a temperaturas extremadamente altas o bajas?

Criterios de elección

Evaluados los riesgos, toca elegir el casco que ofrezca la mejor protección, y aquí tenemos varias opciones:

  1. Elegir un casco bajo norma EN 397, (cascos de protección para industria), la solución más extendida (si no contamos la de no llevar casco :)).
  2. Elegir un casco “de altas prestaciones para industria”: su norma es la EN 14052.
  3. Elegir un casco de escalada conforme a EN 12492, una norma más restrictiva que la EN 397.
  4. Elegir un casco conforme a las normas EN 12492 y EN 397.
  5. Elegir un casco fuera de norma.

Cascos EN 397 – Cascos de protección para industria

Los cascos de protección para industria protegen al usuario de caídas de objetos en la parte superior de la cabeza.

Casco EN 397
Casco En 397. Puede incluir barbuquejo

Requisitos obligatorios

  • Absorción de impactos: percutor de 5 kg desde 1 m de altura. F < 5 kN
  • Resistencia perforación: percutor en punta de 3 kg desde 1 m de altura. No debe producirse contacto con la cabeza.

Requisitos opcionales:

  • Barbuquejo: éste debe soltarse si se le aplica una fuerza comprendida entre 15 y 25 daN.
  • Resistencia a muy baja temperatura: absorción de impactos y resistencia a la penetración a -20 °C, -30 °C.
  • Resistencia a muy alta temperatura: absorción de impactos y resistencia a la penetración a 150 °C.
  • Propiedades eléctricas. Protección limitada frente a contactos accidentales y de corta duración con elementos conductores con voltaje de hasta 440 V.
  • Deformación lateral. Resistencia a la deformación provocada por una fuerza lateral.
  • Salpicaduras de metal fundido. Las salpicaduras de metal fundido no deben perforar el casco, deformarlo ni hacer que éste arda después de 5 s tras la aplicación del metal fundido.

Como podemos ver, un casco que cumpla con todos los requisitos de la norma ofrece un elevado grado de protección. El problema es que son muchas las empresas que adquieren modelos que apenas cumplen los requisitos obligatorios y que piensan que basta con añadir un barbuquejo al casco para convertirlo en un EPI adecuado para trabajos en altura, y esto no es así por varias razones.

En primer lugar, esta norma no incluye pruebas de impactos laterales, frontales o traseros, situaciones que pueden darse por ejemplo durante una caída. Y esto se debe a que un casco que cumple exclusivamente con los requisitos de esta norma no ha sido diseñado para proteger frente a impactos producidos por una caída sino para proteger al usuario de la caída de objetos sobre la parte superior del casquete. De hecho si te fijas bien en el diseño del típico casco de obra, verás que tiene una especie de saliente central que recorre el casquete longitudinalmente.

Casco EN 397
Casco EN 397 con resistencia frente a salpicaduras de metales fundidos, ¡aunque tampoco hay que pasarse! 🙂 © Héctor del Campo

Por otro lado, la escasa resistencia del barbuquejo es otra de las características que lo hacen poco adecuado para los trabajos verticales o en altura. Te habrán repetido mil veces que esto responde a la necesidad de evitar estrangulamientos en caso de quedarse colgando de las cintas, aunque la realidad es bien distinta: los cascos que incumplen (voluntariamente) este requisito —por ejemplo los cascos con norma EN 12492 o los modelos Vertex o Alveo Best de Petzl— incorporan un barbuquejo con una resistencia máxima de 50 daN, un valor suficientemente bajo para que se suelte en caso de quedarse enganchado.

Y es que cuando trabajas en altura o en suspensión, lo último que necesitas es un casco que salga volando al primer impacto contra un objeto inmóvil, o durante una caída por las escaleras de un andamio, por ejemplo. Recuerda la importancia de una correcta evaluación de los riesgos.

Cascos EN 14052 – cascos de altas prestaciones para la industria

Como nos recuerda el INSHT, “los cascos de altas prestaciones para la industria están destinados a proporcionar al usuario una protección contra la caída de objetos y los impactos fuera de la cima, así como contra las lesiones cerebrales, las fracturas del cráneo y las lesiones del cuello que resulten de ellos”.

Las diferencias con los cascos bajo norma EN 397 son notables: mientras que ésta somete al casco al impacto de una masa de 5 Kg desde una altura de 2 m, una sola vez, y únicamente en su parte superior, la EN 14052 añade, sobre el mismo casco, el ensayo de varias caídas desde 1 metro y con los mismos 5 kilos de nuevo sobre la parte superior y también sobre los laterales con una inclinación de 60º.

En cuanto al test de penetración, mientras la EN 397 ensaya una sola vez la caída de una masa de 3 Kg acabada en punta desde 1 metro de altura sobre la parte superior del casco, la EN 14052 reduce la masa a 1 kg pero aumenta la altura a 2,5 metros para un primer ensayo y a 2 metros para un segundo.

Como podemos ver esta norma mejora notablemente la EN 397 abordada mas arriba. Los cascos bajo esta norma sí están diseñados para proteger al usuario frente a golpes contra objetos inmóviles (por ejemplo una caída), lo que los hace más adecuados para trabajos en altura o verticales.

No obstante, al igual que ocurre con los cascos bajo norma EN 397, la resistencia del barbuquejo sigue siendo de entre 15-25 daN, un valor que puede ser insuficiente en caso de caída.

Cascos EN 12492 – Cascos para montañeros

Aunque es una norma para uso en montaña, son muchos los fabricantes de material para industria (Edelrid, Camp Safety, Petzl, etc) que ofrecen modelos bajo esta norma. De nuevo aquí, los requisitos de esta norma son más restrictivos que los de la EN 397. También hay fabricantes que certifican algunos de sus modelos bajo la doble norma, aunque en el caso de la EN 397 no cumplen con el requisito (opcional) de resistencia del barbuquejo, que es incompatible con el de la EN 12492.

Alveo Vent EN 12492
Petzl Alveo Vent – EN 12492

Los requisitos principales de la norma EN 12492 son los siguientes:

  • Absorción de impactos: protección contra golpes en la cima (percutor plano de 5 kg desde 2 m), en zona frontal (percutor plano desde ½ m), en lateral ( percutor plano desde ½ m), zona trasera (percutor plano desde ½ m). F < 10 kN.
  • Resistencia penetración: percutor cónico 3 kg desde 1 m. No debe haber contacto con la cabeza.
  • Barbuquejo con una resistencia de 50 daN.

No cabe duda de que estos requisitos responden mejor a las necesidades de los trabajos verticales y en muchos casos elegir un casco bajo esta norma (recuerda que no existe una norma específica de cascos para trabajos verticales) responderá mejor a las exigencias de la evaluación de riesgos, pero elegir un casco fijándose únicamente en la norma que cumple es un arma de doble filo.

En efecto, si bien hay cascos EN 12492 que por sus características se adaptan bien a las necesidades de los trabajos verticales, otros en cambio son totalmente inadecuados. Por ejemplo, muchos modelos tienen un casquete fabricado en polipropileno que lo hace muy ligero pero poco resistente a la abrasión.

Un casco de montaña también puede tener aberturas de ventilación que lo hacen inadecuado frente al riesgo eléctrico o contra salpicaduras de metal fundido. De nuevo aquí, fíjate en la evaluación de riesgos y no exclusivamente en la norma técnica.

Cascos fuera de norma

Por último, destacar que existen cascos fuera de norma que ofrecen excelentes prestaciones para los trabajos verticales, en altura y rescate. Conscientes de las carencias normativas en cuanto a cascos para estos profesionales, algunos fabricantes proponen modelos específicos.

El caso más conocido es el de los modelos Vertex y Alveo Best de la marca Petzl. Ofrecen lo mejor de las normas EN 397 y EN 12492 sin cumplir íntegramente con ninguna de las dos. Esto no hace sino recordarnos que las normas técnicas no suponen el nivel más alto de seguridad aplicable a un producto, sino al contrario, el nivel más bajo exigible.

Casco trabajos verticales
Ningún casco protege frente al calor, ¡así que a veces hay que tirar de ingenio! © Héctor del Campo

Conclusión

El criterio de elección de un casco para trabajos verticales o en altura no difiere del de otros equipos de protección individual: debe basarse necesariamente en los resultados de la evaluación de riesgos. En la mayoría de los casos las normas técnicas nos facilitan este cometido —un equipo para cada situación— pero a falta de una norma específica, será necesario aplicar el sentido común y elegir el equipo más adecuado tomando las normas técnicas como un medio y no como un fin.

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Soy cofundador y administrador de este blog, al que me dedico como hobby. Supervisor IRATA L3, supervisor, instructor y examinador ANETVA, instructor y examinador EPCRA, full GWO.

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5 comments

  1. Alejandro Pérez

    Hola Héctor, echo de menos un análisis de calidad de las posibles diferencias, con respecto a este EPI fundamental que es el casco, entre trabajo vertical (al que responde plenamente el artículo) y un trabajo en altura, que afecta a un número muy superior de trabajadores. Te invito a que en el futuro hagas un análisis específico de los cascos para trabajo en ALTURA, si consideras que existen dferencias suficientes para sustanciarlo. Siempre es un placer leerte, sobre todo cuando te entiendo :). Recibe un cordial saludo.

  2. Jose Luis Hernandez Rodriguez

    Excelente artículo Héctor. Queda de manifiesto que aunque si es cierto que se ha avanzado muchísimo con la normativa específica para trabajos verticales UNE-EN 12841 ( lo sabemos los que empezamos a trabajar con arneses de escalada y tablas en el culo), quedan muchos temas que resolver. Que no exista una normativa específica para la utilización de un elemento de seguridad como es el casco, y también como ocurre con los protectores de cuerda,dos elementos de máxima seguridad, nos da a entender que se ha avanzado muchísimo pero que todavía queda camino.

  3. Sergio Scacciotti

    Muy ilustrativo, sobre todo en lo que se refiere a las normas. Gracias.

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